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Diciembre 20, 2008

MANIFIESTO DE FILOSOFÍA LATINOAMERICANA

Acerca del rol de los intelectuales en Latinoamérica y de la apropiación cultural.

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Pensar la filosofía desde Latinoamérica, requiere pensar algunas cuestiones básicas y esenciales,  la filosofía latinoamericana ¿existe?, ¿es posible pensar la existencia de la filosofía latinoamericana?, y cuando nos referimos a filosofía Latinoamérica, ¿nos referimos a filosofía norteamericana o filosofía alemana?, ¿Cuál es el papel de los filósofos, de los sociólogos, de los pensadores e intelectuales?, ¿pensamiento propio o apropiación cultural? ¿Cuáles es la pregunta fundante de la filosofía latinoamericana: El fundamento del universo o la forma de cambiar al mundo?

El desarrollo de la filosofía latinoamericana es un problema ligado a una interrelación compleja, sumergida y enredada de factores políticos, económicos, sociales, culturales, psicológicos y tecnológicos. Por un lado al ser, el latinoamericano, la mezcla de una multiplicidad de culturas es difícil saber quienes somos. Y por otro lado desde la invasión o colonización de América hemos estado bajo el yugo de alguien, España, en un principio, Inglaterra después y Estados Unidos actualmente, situación muy conveniente para estos estados. Pues son los países pobres quienes sustentan la acumulación de los países ricos, teniendo como consecuencia el mantenimiento del estancamiento en la pobreza y creando situaciones de progresiva dependencia, dentro de las relaciones capitalistas de producción a escala mundial.

Es necesario, primero que nada, que al hablar de filosofía latinoamericana, no se hable como si fuese de filosofía norteamericana o alemana o griega, filosofía europea que nos desvía del rumbo, nos saca de contexto y nos aleja de nuestros propios sujetos históricos. La idea de usar filosofía europea como instrumento para poder dar con un modo de apropiación del saber filosófico y en tal sentido con alguna forma de autenticidad, evidencia uno de los aspectos tal vez más profundos y discutidos que caracterizan a la filosofía latinoamericana: el desencuentro con su propia realidad y la presencia de una conciencia separada de la misma realidad.

Apropiación del saber filosófico en este sentido deviene en la practica de hacer propio ese “saber filosófico extraño”, por y a pesar de haber sido creado en otro tiempo y espacio, en otro contexto histórico y cultural, en otra región del mundo y que nos permite pensar y reflexionar acerca de nosotros mismo, siendo adaptadas a nuestra propia realidad y cosmovisión, ejerciendo el derecho de usar estos saberes, por ser como conocimiento universal, un patrimonio de la humanidad.

Reconocer en lo extraño lo propio, y hacerlo familiar, es el movimiento fundamental del espíritu, cuyo ser no es sino retorno de sí mismo desde el ser otro (Gadamer, 1991, p. 43).

A su vez dentro del pensamiento latinoamericano se da la cuestión del comienzo de la filosofía en América Latina, la noción más amplia de “pensamiento” abarca no sólo a la filosofía expresada conceptualmente, sino también a los filosofemas incluidos en las diversas formas de la representación, incluso anteriores al descubrimiento de América. Pero la cuestión del comienzo no coincide necesariamente con la aparición de formas filosóficas conceptuales y puede ser planteada desde categorías filosóficas distintas a las establecidas dentro de una cierta línea de desarrollo de la filosofía académica (europea). Es decir, la experiencia de una ruptura que de modo tan vivo es expresada en escritos de maestros de otras culturas, como por ejemplo de la cultura náhuatl, la filosofía mapuche o la cosmovisión de las culturas andinas, que dio origen a un pensamiento que se desarrolló de un modo paralelo a la filosofía que se impuso a partir de la conquista.  Hoy el mundo andino se enfrenta a una nueva realidad en la sociedad post industrial. Tal peculiar condición del ser americano (en relación con el ser europeo), nos plantea una serie de cuestiones para el pensamiento filosófico del ser andino o en el mundo andino, el que desde la problemática de la identidad cultural nos permite hacer una reflexión y crítica, a raíz del fenómeno de la “globalización” del mundo occidental, en la época de la “modernidad” y del “discurso”.

Es importante en este aspecto, pensar como es posible que los intelectuales latinoamericanos puedan apropiarse de teorías filosóficas europeas, dándoles un nuevo sujeto histórico como protagonista y pensándolas desde otra región del mundo incrustada en un contexto histórico totalmente distinto, con un curso de propio de la historia y del pensamiento.

Pero antes, es necesario saber ¿que entendemos por “intelectual”?, ¿Cuál es el rol de los intelectuales en la actual situación latinoamericana?, ¿Dónde están los filósofos, sociólogos y demás pensadores en América Latina? La actual Latinoamérica sigue siendo victima de la ausencia de voces propias, autóctonas, validas para nuestra propia realidad histórica, que sean capaces de denunciar una y otra vez sin miedos, sin temores, sin cobardías, la deplorable situación, la condición de sujetos mudos, sin voz, sin forma, sin pensamiento critico, sin conciencia propia, en que ha permanecido por muchos siglos, sin que nadie, sin que ningún portavoz o portavoces de la intelectualidad quieran y sean capaces de asumir ese compromiso. Latinoamérica ha callado en épocas oscuras y eso resulta el peor de los crímenes que hemos cometido contra nosotros mismos. Nuestra región sigue inclinada y despojada de la tierra, admirando absurdamente a los opresores, a nuestros colonizadores, a los asesinos de nuestra cultura. Continuamos engañados por espejismos y una falsa transparencia de la realidad, una falsa ilusión. La promesa de la tierra prometida ha terminado solo en extrema deuda externa, corrupción y decadencia política, violencia, pobreza, desigualdad, muerte. La imposición de ese “modelo ideal” occidental a favor de la integración mundial solo ha provocado miseria y dolor, nos ha dejado sin agua, sin tierra, sin creencias, sin mitos, sin aire, sin esperanzas.

El robo descarado de los recursos naturales de los indígenas, el hambre de los descendientes de africanos de Haití y Centroamérica, la miseria de los mineros y campesinos de Bolivia, la tragedia financiera en Argentina, el atraso y la pobreza del Perú, el caos y la polarización social de Venezuela, las favelas y el SIDA del Brasil, la contaminación de Chile y México, la violencia de Colombia y la ignorancia de la clase dirigente de Panamá, no le importan a nadie, sumado a esto las lamentables muertes de campesinos en Bolivia, las actitudes reaccionarias de grupos económicos tradicionales en Argentina, la reivindicación de políticas neoliberales en Perú y Colombia, la inestabilidad política de Nicaragua, la pobreza de toda la región. Mientras la Comunidad Económica Europea edifica una sola Constitución, como expresión inequívoca de unidad, América Latina acrecienta su debilidad como si estuviera pagando una condena. No hay muchos progresos desde nuestra declaratoria de independencia. La desesperanza, el suicidio, el analfabetismo, la falta de oportunidades, el exilio interno y externo, la pobreza absoluta, el genocidio indígena y el terror impuesto a los campesinos, estructuran un eje ontológico en América Latina. Perseguidos, desplazados de todo, de lo mínimo. Nuestra mirada sigue absorta en los espejos de la ilusión. Estados Unidos sigue como un pavo real y nuestros gobiernos se arrodillan cada vez más.

Nuestros intelectuales, no todos por supuesto, pero si la gran mayoría, se han mantenido en cómodas dispensas burocráticas, esperando jubilaciones y beneficios de los poderes de turno. No han querido asumir su papel, su condición, su rol, su causa de ser y de estar. Nunca se han articulado con los conflictos sociales y económicos de las mayorías. Han jugado con las cartas de la traición. Pareciera que la indigencia en las calles no existiera, que el desplazamiento campesino fuera una fábula, que la emigración y exilio por hambre y falta de oportunidades a Europa fuera un filosofema; que la marginalidad y la podredumbre que alimentan la literatura urbana fueran una reflexión metafísica y epistemológica.

Al respecto del rol de los intelectuales, nos basaremos fuertemente en las formulaciones de Antonio Gramsci sobre el tema, que han servido de soporte a nuevas reflexiones en el seno del pensamiento crítico. Una de las obras más significativas al respecto pertenece a Michael Löwy, “Para una sociología de los intelectuales revolucionarios”, en la cual el autor analiza a profundidad la evolución intelectual de George Lukács – marxista húngaro y dirigente revolucionario – entre 1909 y 1929, evolución que puede considerarse como paradigmática del intelectual revolucionario de Occidente. En ella muestra el cambio paulatino de Lukács desde un pensamiento liberal-burgués hasta la adscripción teórico-práctica al proyecto revolucionario del proletariado, que por entonces era el sector social que lideraba los procesos de transformación política de Europa. A partir de esa investigación formula una teoría que resulta útil para efectos de esta ponencia.
La tesis más importante de Löwy es que los intelectuales no son una clase y, por lo tanto, su posición no se define en relación con los medios de producción y la estructura económico-social, sino con una “categoría social”. Los intelectuales, en cuanto tales, no son productores de bienes y servicios, sino creadores de productos ideológico-culturales. Independientemente del lugar que ocupen en la estructura económica social, todos los seres humanos, por el mero hecho de ser tales, pueden crear productos ideológico-culturales: ser pintores, escultores, poetas o escritores; y quien lo haga cumple una función intelectual. Por fuertes que sean los condicionamientos económico-sociales, como la pertenencia a una clase social determinada o la posición en la estructura productiva, quien se ha definido como intelectual siempre tiene la capacidad de optar por los intereses de los opresores o de los oprimidos; valer decir, puede elegir entre la alternativa de crear productos ideológico-culturales enmarcados en los fines de la explotación o en los ideales de emancipación y liberación del género humano. No existe, por lo tanto, “inteligencia” neutra, por más que los intelectuales “gocen de una cierta autonomía relativa con respecto a las clases sociales”. Como creadores de productos ideológico-culturales expresan las demandas sociales desde la perspectiva del proyecto histórico y político al cual han adherido.

Gramsci señalaba. “Todos los hombres son intelectuales, pero no todos los hombres cumplen en la sociedad la función de intelectuales”. Con esto quiere decir que todos los hombres, desde la máxima autoridad de una empresa productiva, hasta el más humilde de los trabajadores aportan con su capacidad intelectual, en diferentes niveles y condiciones, en la realización de sus tareas. La presencia de un humanismo entre nosotros es real, pero ha sido opacada por la indiferencia y la irresponsabilidad histórica y social de nuestros intelectuales. Tenemos intelectuales latinoamericanos como: Gerardo Molina, José Martí y Juan Montalvo, José Carlos Mariategui, entre otros defensores de nuestra identidad. Pero la apatía general es abrumadora, paralizante. Prima el interés particular y no el general. La mirada egoísta sobre la mirada social. Ese silencio cómplice es parte de la colonización que nos aflige. Prometeo sigue encadenado a su propia tragedia. La intelectualidad del continente tiene la obligación de integrarse a la historia, y de asumir su responsabilidad frente al mundo, como lo escribió Jean Paul Sartre: “El intelectual no puede aislarse de la sociedad, ni la sociedad podrá explicarse sin él”. Debe ser un testimonio de su tiempo y, más que eso, debe ser una aportación al progreso de la democracia y la libertad.

Insisto con Sarte porque considero es uno de los filósofos que mas ha tratado el tema: “Los intelectuales no son solamente el resultado de una decisión, sino un producto histórico y social, en el sentido en que surgen ante aquellas realidades desgarradoras que vive una sociedad y que expresan sus contradicciones. El papel activo que debe jugar el intelectual consiste, así, en no ser solamente producto de la sociedad, sino también, en ser productor de sociedad. El intelectual tiene la misión de referirse a la totalidad de lo que ha visto desde su particular punto de vista, que corresponde a su lugar de inserción en el mundo“.

Se trata de ser un testigo de su tiempo, como participación en la desgarradora realidad de América Latina. Asumir esa condición no significa el anhelo de la implantación en América Latina de un modelo, de un paradigma europeo, nada mas lejos de la realidad. Se trata mas bien de apropiarnos de Sartre y de sus apreciaciones sobre el intelectual, de la misma manera que debemos hacerlo de Umberto Eco, el francés Luis Althusser, de Michael Foucault o el italiano Antonio Gramsci, de Karl Marx, de Inmanuel Kant, de Georg Hegel, etc. El deber de un intelectual debe ser el de pensar sin ninguna restricción, incluso a riesgo de cometer errores. ¿Cuál es el papel de los intelectuales en los países de América Latina? Derribar estatuas, quitar máscaras, estar al servicio del interés público, vivir una praxis filosófica y política de la honestidad con nuestros pueblos. El intelectual debe articularse hoy más que nunca a la actividad política, a los partidos políticos; pero en un acompañamiento altamente crítico y autocrítico. La pasividad ya no es posible. Lo posible es la participación, la construcción social y societal. En una América Latina sin liderazgos, el intelectual tiene que asumirse en una práctica política real. El escritor, el poeta, el filósofo, el sociólogo, el humanista, tienen que afrontar su condición de intelectual a favor de la sociedad. No es ni será jamás una equivocación filosófica ni política asumirse, apropiarse como intelectual en la sociedad. Lo detestable es renunciar a la capacidad contestataria, al ejercicio de las ideas, aceptando la propia indigencia mental y la anomia social. Por eso necesitamos pensar que hay esperanzas, que no todo es oscuridad.
Actualmente vivimos una América Latina que se atreve – con sus limitaciones producto de siglos de dependencia – a tomar fuerzas y gritar que no quiere ese modelo impuesto como el ideal, ya sea a través de las políticas económicas y sociales de algunos países latinoamericanos, así como también a través de la reforma cultural que se vive hoy en Bolivia y Ecuador y del impacto e influencia que generan el modelo social cubano. En actual contexto se es posible pensar en Paulo Freire y en José C. Mariategui como filósofos para el cambio en Latinoamérica. Es posible hoy llegar a alcanzar las puertas de la Ilustración tal como Inmanuel Kant la definia: Como la liberación del Hombre de su culpable incapacidad. La ilustración es la liberación del hombre y la posibilidad de usar su inteligencia sin la guía de otro. La pereza y la cobardía son causa de que gran parte de los hombres continúen a gusto en su estado de pupilo y aparezcan tutores. El lema de la ilustración es: Ten valor de servirte de tu propia razón; es muy cómodo no estar emancipado, si se puede pagar no me hace falta pensar. Es esto lo que debemos tomar, debemos apropiarnos de este concepto de Ilustración y adaptarlo a la realidad latinoamericana, debemos los latinoamericanos liberarnos.

Una vez liberados entonces nos haremos la pregunta ¿Qué es la filosofía latinoamericana? Definiremos a la filosofía como una reflexión sistemática, crítica y prospectiva sobre las diversas prácticas del hombre frente a la realidad; es decir, sobre los diversos procesos de producción que lleva a cabo el hombre a partir de lo que encuentra en su alrededor: prácticas económicas, políticas, ideológicas, científicas, sociales, etc. Lo anterior significa que el filósofo no realiza ningún discurso sobre la realidad, sino sobre lo que hace o dice el hombre sobre la realidad. Así no lo pensó, por ejemplo, Santo Tomás, quien pretendía conocer la esencia de las cosas, lo cual significaba para él conocer lo que son las cosas para Dios. Sino mas bien, que debemos ser kantianos en este sentido, ya que muy otra fue la pretensión de Kant, quien no hizo un discurso sobre la realidad, sino sobre aquello que había dicho Newton sobre la realidad, es decir lo que el hombre piensa sobre la realidad. Entonces, los intelectuales latinoamericanos, no deben pensar en si el fundamento del universo es ¿la materia o la idea? ¿la naturaleza o el cosmos?. ¡No!, los intelectuales latinoamericanos debemos pensar y reformular la pregunta fundante de la filosofía para que sea latinoamericana: ¿Cómo podemos cambiar el mundo? A los filósofos y demás intelectuales latinoamericanos no les debe preocupar conocer el “mundo en si”, cuál es la sustancia o fundamento del universo. En este sentido la Teoría del conocimiento kantiana será vital, podemos pensar acerca del Noúmeno, pero solo podremos conocer los Fenómenos, lo que se aparece, lo que se nos muestra.

Pero la filosofía no puede ser solo una mera reflexión. De Karl Marx debemos apropiarnos de los conceptos como “filosofía de la praxis” y “conciencia en si” y “conciencia para si”. El problema de comenzar a obtener una filosofía latinoamericana se puede plantear en relación con la conciencia de sí y para sí del pensante latinoamericano, esto sería una toma de conciencia por parte de los filósofos respecto de sí mismos, lo cual supondría a la vez un conocerse y un auto valorarse. Entonces la conciencia de sí y para sí se ejercería no sólo en el plano del pensar, sino también en el de la praxis.

El despertar de la conciencia en sí y para sí superando el instrumentalismo filosófico y rechazadas las formas de saber academicista, puede abrir una nueva etapa del pensar latinoamericano. En el pensamiento latinoamericano una de las figuras destacadas es Rodolfo Kusch, para quien un pensar propio significa un pensar culturalmente arraigado ya que, según él, no hay otra universidad que la de estar caído en un suelo, ya que sin suelo no hay arraigo y sin arraigo no hay sentido ni cultura; y esta interrelación entre pensamiento, cultura y suelo llevó a Kusch a recorrer el altiplano argentino-boliviano dialogando con su gente y buscando una perspectiva americana original que permitiera reubicar los aportes de la filosofía europea dentro de un nuevo contexto.

Así mismo, Arturo Andres Roig, piensa que la filosofía latinoamericana comienza pues con ese ponernos a nosotros mismos como valiosos, es decir esa auto valoración de la que hablábamos. Nosotros mismos dentro de nuestro propio y concreto marco histórico y empírico. Se debe comenzar a valorar, a tener como valioso aquello que nosotros mismos, como latinoamericanos hemos pensado. Para Roig esto forma parte del a priori antropológico que sirve de punto de partida al filosofar latinoamericano. Hegel nos enseño a diferenciar entre el ente natural y el ente histórico. El evolucionismo se quedaba en el ente natural. Hegel nos trae al ente histórico desde el cual podemos pensar la historicidad de cada pueblo. La historicidad hegeliana supone la alteridad, pues, la autoconciencia solo llega a reconocerse en la otra autoconciencia.

El gran legado de Hegel a la filosofía será habernos mostrado en su fenomenologia del espíritu el proceso de humanización, es decir humanización que se da por vía de la negatividad, de la lucha por la transformación de la naturaleza mediante el trabajo. Pero mientras que Hegel es el filósofo de la burguesía alemana, en donde el amo es la nobleza y el esclavo la burguesía, nosotros los latinoamericanos nos apropiaremos de esta visión del mundo, visión dialéctica para pensar nuestra propia realidad. Hegel excluye a América de la historia, y el hombre en Hegel se caracteriza por su historicidad. Hegel tiene su mirada puesta en el pasado y lo detiene, aquí la historia como irrupción no tiene lugar, Hegel habla de pueblo, pero un pueblo que no es la plebe. Y esto es apropiación cultural, es decir, la dialéctica del amo y del esclavo no fue pensada para Latinoamérica, pero nosotros la vamos a resignificar.

En palabras de Herbert Marcuse, Hegel vio en el ‘poder de negatividad’ el elemento de vida del Espíritu y, por lo tanto, de la Razón. Este poder de la negatividad era, en último análisis, el poder de comprender y alterar los hechos dados de acuerdo a las potencialidades en desarrollo, mediante el rechazo de lo ‘positivo’ tan pronto como éste se convierte en un obstáculo para la libertad. La Razón es, por esencia, contradicción, oposición, negación, en tanto la libertad no se haya hecho real. En este sencillo análisis de la razón de Hegel por Marcuse se resumen las bases para el inicio de los movimientos libertarios revolucionarios en Latinoamérica. La razón siempre está en los explotados, en el oprimido al exigir mejor vida, al exigir vivir con dignidad. Para los explotadores, para los opresores, esa razón es sinrazón, la razón se convierte en negación. Y cuando se agota la razón, cuando no se escucha a la razón, cuando no se escucha al que es oprimido y explotado, inicia la transformación.

Este reconocimiento de la fuerza transformadora, fuerza que brota desde los mismos oprimidos, es según Paulo Freire, el único camino de la liberación real posible. Paulo Freire es un pensador comprometido con la vida, no piensa en ideas abstractas, sino que piensa partiendo de la existencia concreta. Su proyecto educativo, que parte de la praxis, apunta a crear humanización, a liberar al hombre de todo aquello que no lo deja ser verdaderamente persona. Es consciente de que la sociedad que le toca vivir posee una dinámica estructural que conduce a la dominación de las conciencias, lo que se traduce en una pedagogía que responde a los intereses de los opresores. En sus obras “La educación como practica de libertad” y la “Pedagogía del oprimido”, plantea que: la pedagogía dominante es la pedagogía de las clases dominantes, por ello la educación libertadora es incompatible con una pedagogía que ha sido práctica de dominación,  la práctica de libertad solo encontrara expresión en una pedagogía en que el oprimido tenga condiciones de descubrirse, conquistarse como sujeto de su propio destino histórico. Refleja la necesidad de una escuela democrática centrada en el educando y a través de una practica pedagógica. Plantea que el hombre debe ser participe de la transformación del mundo a través de su crítica y realidad.  

En su libro la pedagogía del oprimido dice que existen dos tipos de educación: La domesticadora (pasiva sin derecho a opinión) y la libertadora (que concientiza y desmitifica la realidad). En resumen el método Freire es de cultura popular que a su vez traduce una política popular con línea dialéctica (teoría y método), con movilidad y capacidad, supera la contradicción educador educando.

La actualidad del intelectual latinoamericano en general consiste en tener miedo de ser él mismo y pensar lo propio. A fin de no pensar lo nuestro se dan las barreras entre pensamiento culto y pensamiento popular; donde el pensar culto se rige por el modelo de racionalidad científica y técnica, sistemático y tiende a una forma enciclopédica; mientras que el pensar popular es pensar un área marginal de nuestras naciones y de nosotros mismos. Así se da una mezcla de un no-saber de la vida cotidiana y un saber enciclopédico. Si la filosofía es el discurso de un sujeto culto que se ha hallado a sí mismo, nosotros, no logramos hacer una filosofía original precisamente porque estamos al margen del sujeto cultural latinoamericano. No somos auténticamente sujetos culturales porque nos limitamos a repetir una cultura que no es la nuestra, creyendo ingenuamente en su universalidad.


AUTORES Y TEXTOS QUE INFLUENCIARION EN EL PROLOGO DE MANIFIESTO DE FILOSOFIA LATINOAMERICANA

  • Octavio Paz, Piedra de Sol
  • Hans George Gadamer, Verdad y método
  • Antonio Gramsci, Los intelectuales y la organización de la cultura
  • Michael Lowy, Para una sociología de los intelectuales revolucionarios
  • Odilón Guillén Fuentes, PACHAYACHAY: La filosofía andina en América ante la globalización//http://www.filosofialatinoamerica-uk.org/pensamientoandino.html
  • Carla Wainsztok, De apropiaciones y formaciones.
  • Jean Paul Sartre, Crítica de la razón dialéctica
  • Jean Paul Sartre, El ser y la nada
  • Inmanuel Kant, Crítica de la razón pura
  • Inmanuel Kant, Respuesta a la pregunta: ¿Qué es Ilustración?
  • Karl Marx, Manuscritos económicos y filosóficos
  • Karl Marx, Tesis sobre Feuerbach
  • Rodolfo Kusch, America Profunda
  • Arturo Andres Roig, La filosofía Latinoamericana como compromiso
  • G.W.F. Hegel, Escritos pedagógicos
  • G.W.F. Hegel, Fenomenología del espíritu
  • G.W.F. Hegel, Lecciones sobre la filosofía de la historia universal
  • Herbert Marcuse, Textos de Razón y revolución: Hegel y el surgimiento de la teoría social // http://www.socialismo-o-barbarie.org/formacion/formacion_cuad_2_01_marcuse_razon_y_revolucion.htm
  • Paulo Freire, La pedagogía del oprimido
  • Leopoldo Zea, Filosofía de la historia americana
  • Carlos Rojas Osorio, Latinoamérica: Cien años de filosofía

*El presente texto fue redactado como 2do. parcial de la materia de Filosofia – Catedra Rossi, de la Universidad de Buenos Aires. El presente prefacio colocado en este weblog tiene © Todos los derechos reservados por el autor – Andercismo (Rafael Anderson Gonzales Mendoza).

Noviembre 5, 2008

FIDEL CASTRO APOYA A BARACK OBAMA

Archivado en: 2008, AMERICA LATINA, Capitalismo, EEUU, Fundamentalismo, Imperialismo, Sociedad — andercismo @ 12:43

Reflexiones del compañero Fidel:

Las elecciones del 4 de noviembre

Mañana (este martes) será un día de gran importancia. La opinión mundial estará atenta de lo que en Estados Unidos ocurra con las elecciones. Se trata de la nación más poderosa del planeta. Con menos del 5 por ciento de la población del mundo succiona cada año enormes cantidades de petróleo y gas, minerales, materias primas, bienes de consumo y productos sofisticados procedentes del exterior; muchos de ellos, en especial los combustibles y los extraídos de las minas, que no son renovables.

Es el mayor productor y exportador de armas. El complejo militar industrial cuenta, además, con un insaciable mercado en el propio país. Sus fuerzas aéreas y navales se concentran en decenas de bases militares ubicadas en el territorio de otras naciones. Los cohetes estratégicos de Estados Unidos, portadores de cabezas nucleares, pueden alcanzar con total precisión cualquier punto del mundo.

Muchas de las mejores inteligencias del planeta son sustraídas de sus países de origen y puestas al servicio del sistema. Es un imperio parasitario y saqueador.
Como se conoce, la población negra introducida a través de la esclavitud en el territorio de Estados Unidos a lo largo de siglos, es víctima de una fuerte discriminación racial.

Obama, candidato demócrata, es en parte de origen negro, y en él predominan el color oscuro y otros rasgos físicos de dicha raza. Pudo estudiar en un centro de educación superior donde se graduó con notas brillantes. Es sin duda más inteligente, culto y ecuánime que su adversario republicano.

Analizo las elecciones de mañana cuando el mundo sufre una grave crisis financiera, la peor desde los años 30, entre otras muchas que a lo largo de más de tres cuartos de siglo han afectado seriamente la economía de numerosos países.

Los órganos internacionales de prensa, los analistas y comentaristas políticos, emplean parte del tiempo en el tema. Se considera a Obama como el mejor orador político de Estados Unidos en las últimas décadas. Su compatriota Toni Morrison, Premio Nobel de Literatura del año 1993, la primera de su etnia nacida en Estados Unidos que obtiene ese laureado título, y excelente escritora, lo califica de futuro Presidente y poeta de esa nación.

He observado la lucha entre ambos contendientes. El candidato negro, que tanto asombró al obtener su nominación en la pugna frente a fuertes adversarios, tiene bien articuladas sus ideas y golpea una y otra vez con ellas en la mente de los votantes. No vacila en afirmar que por encima de todo, más que republicanos y demócratas, son estadounidenses, ciudadanos que califica como los más productivos del mundo; que reducirá los impuestos a la clase media, en la que incluye a casi todos; los eliminará a los más pobres, y los elevará a los más ricos. Los ingresos no estarán destinados a salvar a los bancos.

Reitera una y otra vez que los gastos ruinosos de la guerra de Bush en Iraq no deben ser costeados por los contribuyentes norteamericanos. Le pondrá fin y traerá de regreso a los soldados de Estados Unidos. Tal vez tuvo presente que ese país nada tuvo que ver con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Ha costado la sangre de miles de soldados de Estados Unidos, muertos o heridos en los combates, y más de un millón de vidas a esa nación musulmana. Fue una guerra de conquista impuesta por el imperio en busca de petróleo.

Ante la crisis financiera desatada y sus consecuencias, a los ciudadanos norteamericanos les preocupa más en estos instantes la economía que la guerra de Iraq. Los atormenta la preocupación por sus puestos de trabajo, la seguridad de los ahorros depositados en los bancos, los fondos de jubilación; el temor de perder el poder adquisitivo de su dinero y las viviendas donde residen con sus familiares. Desean la seguridad de recibir en cualquier circunstancia los servicios médicos adecuados y la garantía del derecho a que sus hijos reciban educación superior.

Obama es desafiante, pienso que ha corrido y correrá crecientes riesgos en el país donde un extremista puede adquirir por ley un arma sofisticada moderna en cualquier esquina como en la primera mitad del siglo XVIII al Oeste del territorio de Estados Unidos. Apoya su sistema y se apoyará en él. La preocupación por los agobiantes problemas del mundo no ocupan realmente un lugar importante en la mente de Obama, y mucho menos en la del candidato que, como piloto de guerra, descargó decenas de toneladas de bombas sobre la ciudad de Hanoi, a más de 15 mil kilómetros de Washington, sin remordimiento alguno de conciencia.

Cuando el pasado jueves 30 le escribí a Lula, además de lo que conté en la reflexión del 31 de octubre, le expresé textualmente en mi carta: “El racismo y la discriminación existen en la sociedad estadounidense desde que nació, hace más de dos siglos. Negros y latinoamericanos han sido allí siempre discriminados. Sus ciudadanos fueron educados en el consumismo. La humanidad está objetivamente amenazada por sus armas de exterminio masivo.”

“Al pueblo de Estados Unidos le preocupa más la economía que la guerra de Iraq. McCain es viejo, belicoso, inculto, poco inteligente y sin salud.”

Finalmente le añadí: “Si mis cálculos estuvieran equivocados, el racismo de todas formas se impusiera y el candidato republicano obtuviese la Presidencia, el peligro de guerra se incrementaría y las oportunidades de los pueblos para salir adelante se reducirían. A pesar de todo, hay que luchar y crear conciencia sobre esto, gane quien gane esas elecciones.”

Cuando esta opinión que sostengo se publique mañana, nadie tendrá ya tiempo para decir que escribí algo que pueda ser utilizado por alguno de los candidatos en favor de su campaña. Debía ser, y he sido, neutral en la contienda electoral. No es “una injerencia en los asuntos internos de Estados Unidos”, como diría el Departamento de Estado, tan respetuoso de la soberanía de los demás países.

Fidel Castro Ruz

Noviembre 3 de 2008

4 y 10 p.m.

* El autor del blog comparte mucho de lo que Fidel Castro expresa en su comunicado y ese es el motivo de la reproducción de la misma, ya que es la mejor forma de decir que uno apoya a Barack Obama. Sin embargo es necesario aclarar que aquí no hay inocencia, sabemos claramente en América Latina que sea quien sea el presidente estadounidense, la política agresiva y de constante manipulación hacia los asuntos internos de América Latina, no cambiara! Por que es Estados Unidos es mayor emblema de modo de producción capitalista y por su lógica inmanente es imperialista, irracional, de la competencia por la competencia, de la ganancia a costa de todos. Esa es su lógica y esa es la política norteamericana sin importar quien sea presidente.

Noviembre 2, 2008

MARCHA DEL ORGULLO GAY BUENOS AIRES 2008

En fotos …


Las imagenes colocadas en este post tiene © Todos los derechos reservados por el autor. Algunas de ellas son exhibidas en Flickr.com

GAY PARADE BUENOS AIRES 2008

40 mil personas marcharon en el Orgullo Gay Lésbico Trans y Bisexual de Buenos Aires

Cada año la Marcha Nacional por el Orgullo LGBT de Buenos Aires convoca a más asistentes • Este año la convocatoria sumó al doble de personas que el año pasado que reclamaron a los legisladores que voten las leyes de matrimonio, unión civil e identidad de género.


La Marcha por el Orgullo LGBT -que este año cumple su 17ma. Edición desde que Carlos Jauregui, y los primeros activistas del país decidieran reivindicar publicamente la identidad homosexual y transexual en el país- sumó este sábado a más de 40 mil personas (50 mil según los organizadores), aunque quizás el número sea lo menos relevante.

Las miles de personas que reunieron desde temprana tarde porteña en la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, se transformaron en varias decenas de miles más cuando arribaron al Congreso Nacional, que este año ya tenía reservada buena cantidad de gente a la espera de los camiones carrozas que desfilaron por la Avenida de Mayo.

Desde la Federación Argentina LGBT hasta los maestros y profesores de Construcción de Identidades, desde La Comunidad Homosexual Argentina hasta representantes de nacientes organizaciones de todo el país, pasando por los cristianos de Cegla, el Club Leather y el de Osos, los padres y madres de personas LGBT y los colectivos travestis y transexuales; todos, absolutamente todos los movimentos de minorías sexuales de Argentina dijeron “¡presente!” en una fiesta que cada año no solo exulta activismo sino también diversión, fraternidad y diversidad.

Ya en en Plaza de los Dos Congresos el reclamo fue único y contundente: “¡Voten nuestras leyes!” gritaron todas las y los presentes acompañando las palabras de los representantes de las organizaciones LGBT nacionales. Además, de un resonado abucheo para el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri (por sus políticas de exclusión a las minorías sexuales), a los constituyentes de la provincia de Entre Ríos (que modificaron su compromiso por presiones de la Iglesia Católica y no permitieron que se incluyera la Unión Civil en la reforma constitucional provincial) y a la modelo Valeria Mazza (por sus declaraciones homofóbicas e intolerantes denunciada principalmente por el reconocido diseñador de modas Roberto Piazza).

Una emocionada y perfectamente elaborada Eva Perón (interpretada por la ex presidenta de ATTTA, Belén Correa), las performances de Tango Queer y las canciones de Leo García fueron los shows que dieron marco a la noche más gay, más lésbica, más travesti y más diversa de Argentina como corolario de una jornada que ninguno ni ninguna de los que asistieron olvidará. Al menos, hasta que llegue la próxima edición y con ella las expectativas por saber cuánto más grande será el reclamo por nuestros derechos y el festejo por nuestra diversidad.

Redacción AG Magazine

Octubre 13, 2008

EL DIA DEL COMIENZO DEL GENOCIDIO: 12 DE OCTUBRE

La conquista de América supuso la ocupación del territorio de algunos pueblos en desigual desarrollo cultural que habitaban en el continente, desde cazadores-recolectores como los pericúes, guaycuras, cochimíes hasta culturas más avanzadas, entre los cuales los más conocidos fueron los incas, los mexicas, los mayas y la confederación muisca.

12 DE OCTUBRE DIA DE LA INVASION HOLOCAUSTO-GENOCIDA EUROPEA UNA VERGUENZA DE LA HUMANIDAD
by reporte Monday, Oct. 06, 2008 at 7:16 PM

12 DE OCTUBRE DIA DE LA INVASION GENOCIDIO EUROPEA, VERGUENZA DE LA HUMANIDAD: NADA QUE FESTEJAR ESE DIA DE HOLOCAUSTO NATIVO AMERICANO

Más de cinco siglos han pasado desde aquel entonces, y la deuda pendiente no parece llegar a su fin. En un sentido, esa deuda es impagable. ¿Por qué?

El “descubrimiento” de América –dicho desde una lectura interesada de la historia–, o lo que con más precisión podemos llamar “el inicio del mundo moderno capitalista”, es un hecho de una trascendencia sin par: inaugura un escenario novedoso que sienta las bases para la universalización de la cultura del imperio dominante, ya a escala planetaria en aquel entonces, mucho más solidificado en la actualidad, cinco siglos después. El imperio dominante era el incipiente –pero ya avasallador– capitalismo europeo: modo de vida occidental, podría llamarse ahora, o libre empresa, o economía de mercado. La llegada de los europeos a tierra americana y su posterior conquista fue la savia vital que alimentó su expansión.

Estas circunstancias de la historia colocan ese encuentro de civilizaciones en la perspectiva de una relación absoluta y radicalmente desigual; en términos estrictos fue más que un “encuentro”: fue el sojuzgamiento de una sobre otra. Fue, en principio, una invasión militar, seguida luego de un avasallamiento cultural. Hubo vencedores y vencidos, sin lugar a dudas, por lo que la idea de
“encuentro” es demasiado débil, ingenua en el mejor de los casos. O hipócrita. El 12 de octubre marca la irrupción violenta de la avidez europea en el mundo, llevándose por delante –religión católica mediante– toda forma de resistencia que se le opusiera, y haciendo de su cultura la única válida y legítima. En tal sentido, entonces, lo que se produce en ese lejano 1492 es, con más exactitud, un encontronazo. Por cierto, salen mejores parados del mismo los que detentaban la más desarrollada tecnología militar. Y para el caso, fueron los españoles.

Han pasado 514 años desde aquel grito, y ningún habitante originario del continente americano se siente “descubierto”. En realidad no hay nada que festejar el 12 de octubre, no hay “día de la raza” o “día de la hispanidad” que venga a cuento. Hay una historia forjada a sangre y fuego, sigue habiendo una herida abierta, y fundamentalmente hay una deuda no saldada.

Por otro lado: ¿qué “raza”? La historia la escriben los que ganan, por lo que ese encontronazo de civilizaciones fue contado por los vencedores –los españoles, para el caso– en la forma de “hazaña”, de “gesta gloriosa”. Seguramente los pueblos americanos no tienen la misma versión. No digamos la población negra de Africa, que más tarde fue transplantada al continente “descubierto” como mano de obra esclava. ¿Cuál es la proeza en todo ello? Si a alguien benefició todo esto, seguro que no fue ni a los africanos ni a los americanos.

Mucho tiempo ha pasado desde la llegada de los europeos al “Nuevo Mundo”; la historia siguió su paso, y de aquel momento inaugural del capitalismo hoy tenemos un Norte desarrollado,
opulento, y un Sur que se debate en la pobreza y la dependencia. Por cierto que mucho ha cambiado el mundo en estos más de cinco siglos. Que “la rueda de la historia haya avanzado” es una cuestión abierta que llama a la discusión; para las grandes civilizaciones como la inca, la
azteca, la maya, no parece que este “descubrimiento” haya tenido grandes beneficios. Para el capitalismo europeo, fue su acumulación originaria, su empuje inicial.

Hoy, 516 años después del grito que comenzaba a cambiar la historia, los pueblos americanos (hay quien los llama “precolombinos”), no se han recuperado aún del trauma que significó la llegada “del hombre blanco”; de grandes civilizaciones, tan o más desarrollados que los europeos, pasaron a ser mano de obra casi esclava, destruyéndoseles buena parte de su rico acervo cultural.

¿Se puede limpiar esa afrenta?

La historia siguió su curso; la historia oficial, aquella que cuentan los ganadores, intentó borrar esas grandes culturas transformando a sus miembros en ciudadanos de países inventados en estos últimos siglos: los incas pasaron a ser peruanos, los mayas guatemaltecos, los aymarás
bolivianos, los aztecas mexicanos, etc. Las tierras saqueadas en la conquista, los recursos robados y enviados a España –que terminaron enriqueciendo a la emergente industria europea–, los miles y miles de vidas de amerindios segadas, la humillación a que se sometió a los pueblos americanos, la postración histórica a la que se les condenó y de la que hoy, como Tercer Mundo, cuesta tanto remontar… ¿se puede resarcir? ¿Quién lo va a pagar? ¿Cómo? La entrega del Premio Nobel de la Paz a la dirigente maya-quiché Rigoberta Menchú el día del 500
aniversario del inicio de la conquista es un buen gesto, pero no basta.

El 12 de octubre, más que día de festejo (¿qué festejar?) debería ser un día de vergüenza humana. El supuesto “Descubrimiento de América”, debería ya conocerse y enseñarse como la “Invasión de América”, o como la “Masacre Americana”, tal vez la mas significativa de la historia del Hombre moderno. La denominación del 12 de Octubre como “Día de la Raza” es una clara expresión de dominación que ejercen los poderes sobre la educación y los medios de comunicación. Algunos están optando por llamar al 12 de Octubre como “Día de la Resistencia Indígena”, aunque posiblemente tampoco ese nombre refleje con exactitud el llamado a reflexionar sobre el pasado, pero principalmente sobre el presente, al que debería estimularnos.
Esta no puede ser una fecha de celebración, sino que debe convertirse en una jornada de reflexión y lucha, de concientización, de unión.

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Mayo 17, 2008

DIA DE INTERNET – 17 DE MAYO

El día de Internet es una efeméride que se celebra en España el 17 de mayo, impulsada por la Asociación de Usuarios de Internet. Se celebró por primera vez el 25 de octubre de 2005. Poco tiempo después, la Cumbre de la Sociedad de la Información celebrada en Túnez en noviembre de 2005, decidió proponer a la ONU la designación del 17 de mayo como el Día Mundial de la Sociedad de la Información, por lo que se movió el denominado Día de Internet a dicha fecha.

Pretende dar a conocer las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para mejorar el nivel de vida de los pueblos y de sus ciudadanos.

La idea

La iniciativa del Día de Internet surgió por iniciativa de la Asociación de Usuarios de Internet, a la que se sumaron diferentes asociaciones españolas que veían con interés el compartir en una fecha lo que cada uno hace para acercar la Sociedad de la Información (SI) a todos los ciudadanos.

En latinoamérica la iniciativa del Día Mundial de Internet también tuvo gran acogida, es así que hoy se encuentran vinculadas la Asociación Colombiana de Usuarios de Internet (www.acui.org.co), la Asociación Méxicana de Internet (www.amipci.org.mx), la Asociación Argentina de Usuarios de Internet (www.internauta.org.ar), la Asociación Chilena de Usuarios de Internet (www.acui.cl) y en Ecuador el capítulo de ISOC en ese país(www.isoc.org.ec).

En Colombia la Asociación Colombiana de Usuarios de Internet tiene como misión institucional promover la socialización, conocimiento, uso y aprovechamiento de las Tecnologías de Información y Comunicaciones y en parícular de Internet en el país.

La celebración del día de Internet en su primera edición tuvo lugar el 25 de octubre de 2005. En esa fecha, se llevaron a cabo más de 400 eventos en más de 8.000 emplazamientos de 31 provincias de las 17 Comunidades Autónomas. Más de 200 entidades públicas y privadas suscribieron la Declaración de Principios para construir la Sociedad de la Información, en representación de más de un millón de ciudadanos.

En noviembre de 2005, la II Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información celebrada en Túnez, aprobó proponer a la Asamblea General de Naciones Unidas la designación del 17 de mayo como Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información.

En el artículo 121 del documento de conclusiones de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, celebrada en Túnez en Noviembre de 2005, se afirma que:

Es necesario contribuir a que se conozca mejor Internet para que se convierta en un recurso mundial verdaderamente accesible al público. Hacemos un llamamiento para que la AGNU declare el 17 de mayo Día Mundial de la Sociedad de la Información, que se celebrará anualmente y servirá para dar a conocer mejor la importancia que tiene este recurso mundial en las cuestiones que se tratan en la Cumbre, en especial, las posibilidades que puede ofrecer el uso de las TIC a las sociedades y economías, y las diferentes formas de colmar la brecha digital.

El Día de Internet aporta una oportunidad para impulsar y favorecer el acceso a la Sociedad de la Información de los no conectados y de los discapacitados. Además, aprovechando la experiencia adquirida en España, se va a fomentar la celebración del Día de Internet en otros países, poniendo a disposición de aquellos que estén interesados todo el trabajo, información y metodología desarrollado por los que han participado en ediciones anteriores.


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Mayo 14, 2008

ARGENTINA Y EL CONFLICTO CON EL SECTOR AGRARIO

Archivado en: 2008, AMERICA LATINA, BUENOS AIRES, Sociedad — andercismo @ 17:02

Las grandes empresas sojeras nacionales e internacionales están manipulando y presionando para torcer el brazo del gobierno por las retenciones

Argentina: Grandezas y miserias del conflicto

Adolfo Pérez Esquivel (Alai)

Ganan millones pero no se conforman, quieren más, más y más, no les interesa el daño ambiental, las consecuencias de los monocultivos y la reducción de los bosques naturales, el uso indiscriminado de los agro-tóxicos, para la salud y la alimentación de la población.

El gobierno en todo esto fue permisivo, ambicioso con tal de lograr más retenciones del agro. Por lo tanto son socios en generar la desgracia ajena y hoy están enfrentados a ver quien se queda con el pedazo mas grande de la torta.

No hay un proyecto de país que permita regular los recursos naturales y prever políticas a corto, mediano y largo plazo, en un desarrollo sostenible y de respeto a la Madre Naturaleza. Están vendiendo el país al mejor postor con total impunidad. Confunden desarrollo con explotación y son como las termitas, devoran todo lo que encuentran al paso.

Si lo que digo es mentira, me gustaría que lo desmientan con hechos concretos y no con discursos vaciados de contenido. Basta ver cómo se han reducido las áreas de cultivos para alimentar al pueblo y como el 95 % de la soja es para exportar y llenar sus bolsillos. Están cerrando los tambos y las áreas de cultivos para alimentos, que se reducen día a día.

Otros actores, en este escenario conflictivo, son los pequeños y medianos productores rurales que integran la Federación Agraria Argentina, a quienes siempre hemos acompañado solidariamente porque son campesinos que ponen el hombro y el alma en el trabajo del campo. Pero tenemos que decirlo, nos preocupa que hoy son aliados de los terratenientes y de las grandes empresas transnacionales que están destruyendo el medio ambiente y transformándonos en un país sojero y que su ambición va dejando un territorio devastado por la especulación financiera.

En éste triste escenario el que sufre las cachetadas es el pueblo argentino, sujeto a los vaivenes del conflicto y debe soportar el desabastecimiento, el aumento de precio de los productos, las tensiones sociales y aquí no faltan quienes pretenden especular.

Arturo Jauretche decía que están aquellos que “se suben al caballo por la izquierda y se bajan por la derecha”. ¡Pucha. Cuantas verdades dice don Arturo, carajo! Hay camaleones en el país que cambian de color por conveniencia, como dirigentes de partidos políticos, sindicalistas, movimientos agropecuarios. Ahora aparecen juntos y revueltos como tortilla quemada.

En ésta pulseada están los que quieren aprovechar cada espacio para atacar al gobierno y desestabilizarlo. Algunos desubicados provocaron la quema de campos, muertes, accidentes y grandes problemas a la población. Están los “cara pintadas y personajes de la dictadura militar”, como doña Cecilia Pando que busca justificar lo injustificable y se subieron al conflicto con cacerolas de acero inoxidable y cucharitas de plata, esperando espantar a la Presidenta de la Casa Rosada montada en un helicóptero, al estilo de De La Rúa. Se equivocaron y tuvieron que masticar sus broncas.

En este revoltijo las extremas izquierdas (nunca supe qué quieren y hacia donde van) lo que si sé, es que son funcionales al sistema de dominación y que en su accionar, los extremos se juntan. Me recuerdan a ese diputado que entraba en la Cámara y decía:” No sé de lo que hablan, pero me opongo”. Esos sectores son incapaces de construir alternativas, de tener creatividad y valores para compartir la vida del pueblo. Eso si, están en todas, en cada manifestación, en cada problema, en cada despelote que se presenta. Como hacen, no lo sé. Es casi un milagro del siglo XXI, algún día descubriremos el truco y chau milagro.

El gobierno se equivocó fiero, y no reconoce sus errores. Es la soberbia del poder, se sienten infalibles, autoritarios, en el Olimpo de la idiotez; juega al desgaste de la gente del campo, de aquellos que no tienen los recursos de las grandes empresas que si pueden resistir un largo tiempo de confrontación con el gobierno, en un conflicto donde el problema de las retenciones pasó a segundo plano y se juega políticamente al modelo de país que quieren a imagen y semejanza de sus intereses.

Los campesinos, medianos y pequeños productores, si no trabajan, no comen. Otros juegan a querer demoler al gobierno, no les importa el “cómo”; sino cuando lo lograrán, juegan a la intriga, y los grandes medios de comunicación aportan su veneno diario al desgaste y las mentiras.

No es nuevo, la historia se repite una y otra vez. Van quedando al desnudo en su hipocresía. El campo al descampado, mostrando su grandeza y su miseria. El gobierno se mira el ombligo en un diálogo de sordos. El pueblo asiste al culebrón entre el campo y el gobierno, la telenovela continúa todos los días, con cortes de ruta, declaraciones; almuerzos con la dama rica que habla de los pobres.

Hasta que salimos a hacer las compras a la hora señalada y preguntar los precios de la leche, los huevos, el kilo de carne, la verdura, la cuota del colegio de los chicos, la niebla, la temperatura, el mal olor y saber que no salen los aviones, paran los trenes, los subtes. Estamos varados en la vida.

Paren muchachos y damas. Los argentinos de a pié y todos los que habitan este país surrealista estamos cansados que nos traten como marionetas y estemos recibiendo las cachetadas de todos lados. ¿Hasta cuando? ¿No tuvimos suficiente dolor y pareciera que no se ha aprendido nada?- Nos han saqueado, destruido y todavía seguimos enfrentados.

Hay que hacer memoria y sumar voluntades. Los argentinos no aprendimos todavía las operaciones matemáticas básicas. Sumar y multiplicar. Sólo aprendimos a restar y dividir. Queridos compas. A estudiar que hay mucho que hacer y a no dejarse ganar por los que siempre quieren dividir y restar. Hay que resistir en la Esperanza, construyendo el país que queremos para todos.

14/5/08

FUENTE: VISIONES ALTERNATIVAS

Mayo 1, 2008

DIA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES

El Día internacional de los trabajadores o Día internacional del trabajo o Primero de mayo, es la conmemoración por antonomasia del movimiento obrero mundial. Desde su establecimiento en la mayoría de países (aunque la consideración de día festivo fue en muchos casos tardía) por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, es una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago, sindicalistas anarquistas, que fueron ajusticiados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde, el 4 de mayo, en la Revuelta de Haymarket en Chicago.

Curiosamente en los Estados Unidos no se celebra esta conmemoración. Allí celebran el Labor Day el primer lunes de septiembre desde 1882 en una parada realizada en Nueva York y organizada por la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo (Knights of Labor, en inglés). El presidente Grover Cleveland, auspició la celebración en septiembre por temor a que la fecha de mayo reforzase el movimiento socialista en los Estados Unidos.

La historia

Los hechos que dieron lugar esta celebración están contextualizados en los albores de la revolución industrial en los Estados Unidos. A fines del siglo XIX Chicago era la segunda ciudad de EE.UU. Del oeste y del sudeste llegaban cada año por ferrocarril miles de ganaderos desocupados, creando las primeras villas humildes que albergarían a cientos de miles de trabajadores. Además, estos centros urbanos acogieron a emigrantes venidos de todo el mundo a lo largo del siglo XIX.

La reivindicación de la jornada laboral de 8 horas

Una de las reivindicaciones básicas de los trabajadores era la jornada de 8 horas. El hacer valer la máxima: «ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa». En este contexto se produjeron varios movimientos, en 1829 se formó un movimiento para solicitar a la legislatura de Nueva York la jornada de ocho horas. Anteriormente existía una ley que prohibía trabajar más de 18 horas, salvo caso de necesidad. Si no había tal necesidad, cualquier funcionario de una compañía de ferrocarril que hubiese obligado a un maquinista o fogonero a trabajar jornadas de 18 horas diarias debía pagar una multa de 25 dólares.

La mayoría de los obreros estaban afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, pero tenía más preponderancia la American Federation of Labor, Federación Estadounidense del Trabajo, inicialmente socialista (algunas fuentes señalan el origen anarquista). En su cuarto congreso, realizado el 17 de octubre de 1884, había resuelto que desde el 1 de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de trabajo debería ser de ocho horas. En caso de no obtener respuesta a este reclamo, se iría a una huelga. Recomendaba a todas las uniones sindicales a tratar de hacer promulgar leyes con ese contenido en todas sus jurisdicciones. Esta resolución despertó el interés de todas las organizaciones, que veían que la jornada de ocho horas posibilitaría obtener mayor cantidad de puestos de trabajo (menos desocupación). Esos dos años acentuaron el sentimiento de solidaridad y acrecentó la combatibilidad de los trabajadores en general.

En 1886, el presidente de Estados Unidos Andrew Johnson promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo las 8 horas de trabajo diarias. Al poco tiempo, 19 estados sancionaron leyes que permitían trabajar jornadas máximas de 8 y 10 horas (aunque siempre con cláusulas que permitían hacer trabajar a los obreros entre 14 y 18 horas). Las condiciones de trabajo eran similares, y las condiciones en que se vivía seguían siendo insoportables.

Como la Ley Ingersoll no se cumplió, las organizaciones laborales y sindicales de EE.UU. se movilizaron. La prensa calificaba el movimiento en demanda de las ocho horas de trabajo como «indignante e irrespetuoso», «delirio de lunáticos poco patriotas», y manifestando que era «lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo».

La convocatoria de huelga

La “Noble Orden de los Caballeros del Trabajo” (la principal organización de trabajadores en EE.UU.) remitió una circular a todas las organizaciones adheridas donde manifestaba: «Ningún trabajador adherido a esta central debe hacer huelga el 1° de mayo ya que no hemos dado ninguna orden al respecto». Este comunicado fue rechazado de plano por todos los trabajadores de EE.UU. y Canadá, quienes repudiaron a los dirigentes de la Noble Orden por traidores al movimiento obrero.

En la prensa del día anterior a la huelga, el 29 de abril de 1886, se podía leer: «Además de las ocho horas, los trabajadores van a exigir todo lo que puedan sugerir los más locos anarco-socialistas». El New York Times decía: «Las huelgas para obligar al cumplimiento de las ocho horas pueden hacer mucho para paralizar nuestra industria, disminuir el comercio y frenar la renaciente prosperidad de nuestra nación, pero no lograrán su objetivo». El Filadelfia Telegram decía: «El elemento laboral ha sido picado por una especie de tarántula universal y se ha vuelto loco de remate: piensa precisamente en estos momentos en iniciar una huelga por el logro del sistema de ocho horas». El Indianápolis Journal decía: «Los desfiles callejeros, las banderas rojas, las fogosas arengas de truhanes y demagogos que viven de los impuestos de hombres honestos pero engañados, las huelgas y amenazas de violencia, señalan la iniciación del movimiento».

El día 1 de mayo, la huelga

El 1° de mayo de 1886, 200.000 trabajadores iniciaron la huelga mientras que otros 200.000 obtenían esa conquista con la simple amenaza de paro.

En Chicago donde las condiciones de los trabajadores eran mucho peor que en otras ciudades del país las movilizaciones siguieron los días 2 y 3 de mayo. La única fabrica que trabajaba era la fábrica de maquinaria agrícola McCormik que estaba en huelga desde el 16 de febrero porque querían descontar a los obreros una cantidad para la construcción de una iglesia. La producción se mantenía a base de esquiroles. El día 2 la polícia había disuelto violentamente una manifestación de más de 50.000 personas y el día 3 se celebraba una concentración en frente sus puertas, cuando estaba en la tribuna el anarquista August Spies sonó la sirena de salida de un turno de rompehuelgas. Los concentrados se lanzaron sobre los scabs (amarillos) comenzando una pelea campal. Una compañía de policías, sin aviso alguno, procedió a disparar a quemarropa sobre la gente produciendo 6 muertos y varias decenas de heridos.

El redactor del Arbeiter Zeitung Fischer corrió a su periódico donde proclama (que luego se utilizaría como principal prueba acusatoria en el juicio que le llevó a la horca) imprimiendo 25.000 octavillas. La proclama decía:

Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!
¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria.
Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo.
Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!.
Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden…
¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!
¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!.


La proclama terminaba convocando un acto de protesta para el día siguiente, el cuatro, a las cuatro de la tarde, en la plaza Haymarket. Se consiguió un permiso del alcalde Harrison para hacer un acto a las 19.30 en el parque Haymarket. Los hechos que allí sucedieron son conocidos como Revuelta de Haymarket.

La revuelta de Haymarket

Se concentraron en la plaza de Haymarket más de 20.000 personas que fueron reprimidas por 180 policías uniformados. Un artefacto explosivo estalló entre los policías produciendo un muerto y varios heridos. La policía abrió fuego contra la multitud matando e hiriendo a un número desconocido de obreros.

Se declaró el estado de sitio y el toque de queda deteniendo a centenares de trabajadores que fueron golpeados y torturados, acusados del asesinato del policía.

Estos hechos represivos fueron apoyados por una campaña de prensa con citas como:

Qué mejores sospechosos que la plana mayor de los anarquistas. ¡A la horca los brutos asesinos, rufianes rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra cosa que el rezago de Europa que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad y desafiar a la autoridad de nuestra nación, y que en todos estos años no han hecho otra cosa que proclamar doctrinas sediciosas y peligrosas!


La Prensa reclamaba un juicio sumario por parte de la Corte Suprema, y responsabilizando a ocho anarquistas y a todas las figuras prominentes del movimiento obrero.

El 21 de junio de 1886, se inició la causa contra 31 responsables, que luego quedaron en 8. Las irregularidades en juicio fueron muchas violándose todas las normas procesales de forma y de fondo, tanto que ha llegado a ser calificado de juicio farsa. Los juzgados fueron declarados culpables. Tres de ellos fueron condenados a prisión y cinco a la horca.

Relato de la ejecución por José Martí, corresponsal en Chicago del periódico La Nación de Buenos Aires (Argentina):

…salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro… Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: “la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable…


El Crimen de Chicago costó la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes: italianos, españoles, alemanes, rusos, irlandeses, judíos, polacos y eslavos.

Consecución de la jornada laboral de ocho horas

A finales de mayo de 1886 varios sectores patronales accedieron a otorgar la jornada de 8 horas a varios centenares de miles de obreros. El éxito fue tal, que la Federación de Gremios y Uniones Organizadas expresó su júbilo con estas palabras: «Jamás en la historia de este país ha habido un levantamiento tan general entre las masas industriales. El deseo de una disminución de la jornada de trabajo ha impulsado a millones de trabajadores a afiliarse a las organizaciones existentes, cuando hasta ahora habían permanecido indiferentes a la agitación sindical».

En la actualidad

A lo largo del siglo XX, los progresos laborales se fueron acrecentando con leyes para los trabajadores, para otorgarles derechos de respeto, retribución y amparo social. En la última década del siglo esos progresos retrocedieron bajo la influencia del neoliberalismo.

En la actualidad, muchos países rememoran el Primero de Mayo como el origen del movimiento obrero moderno. Hay algunos que no lo hacen como Estados Unidos de Norte América y Canada, que celebran el Labor day el primer lunes de septiembre; Nueva Zelanda, el cuarto lunes de octubre. En otros países la celebración no es estatal, como en Australia que cada estado federal decide y así se celebran: el primer lunes de octubre en el Territorio de la Capital Australiana, Nueva Gales del Sur y Australia Meridional; el segundo lunes de marzo, en Victoria y Tasmania; el primer lunes de marzo, en Australia Occidental; y el primero de mayo en Queensland y el Territorio del Norte.

En 1954 el papa católico Pío XII apoyó tácitamente esta jornada de memoria colectiva al declararla como festividad de San José Obrero. Últimamente se viene denominando a esta día como Día Internacional del Trabajo.

Abril 30, 2008

ARGENTINA Y LA DEMOCRACIA BURGUESA

En la Argentina de hoy se viven intensos debates frente al actual gobierno, si ¿es reformista?, si ¿sus políticas son progresistas?, si ¿realmente ha generado algún cambio? ¿Hacia donde conduce al país? Pero quizás – y es opinión personal – uno de los conflictos mas importantes que pueda estar generando este gobierno actualmente es el de la lucha de clases (un tema que por si solo existe) pero que el kirchnerismo a traído a llamar como el nosotros y los otros, la mítica antinomia peronista o gorila. Dicen por ahí que el peronismo no plantea los conflictos sociales como si el comunismo, pero el discurso kirchnerista no muestra tal cosa, ya la iglesia, los militares, el campo o los economistas conservadores, el gobierno siempre tiende a llamar al enfrentamiento social, atacando a estos sectores, oponiéndolos al resto de la sociedad y haciendo de esa oposición personal la abandera del “pueblo”.

Los intelectuales en la modernidad tienen un papel valioso al realizar análisis de la actual coyuntura. En los últimos días circularon notas de sociólogos y politólogos por los distintos diarios de la ciudad. En Página/12 lo hizo Eduardo Grüner ensayando un juicio provisorio del conflicto agrario. Desde una postura contraria a las medidas “objetivamente reaccionarias” de los productores rurales, señala los “gravísimos errores” del Gobierno, repasa la ideología burguesa de “odio clasista” y advierte que nunca desde la restauración democrática “la derecha había ganado la calle con una base de masas tan importante”. Más allá del carácter ni confiscatorio ni redistributivo de las retenciones —argumenta—, lo que está en juego es la legitimidad del Estado para intervenir en la economía.

Ahora se le suma el análisis del politólogo Atilio Boron, cuestionando lo supuestamente reformista que se cree que es este gobierno. En mi opinión el análisis del politólogo es una de los más exactos ensayos sobre la actual coyuntura, critico, audaz y visionario y por supuesto este blogger adhiere total y absolutamente al análisis.



Burgués sí, pero, ¿reformista?


En el marco del desafío planteado por el lockout de los empresarios agrícolas se planteó el debate sobre los alcances políticos de la medida. En estas páginas, el sociólogo Eduardo Grüner argumentó que estaba en juego la legitimidad del Estado para intervenir en la economía y alertaba sobre los peligros “si la derecha gana”. El politólogo Atilio Boron se suma a la polémica cuestionando el “reformismo” del actual gobierno.

Por Atilio A. Boron

Eduardo Grüner publicó un interesante y sugestivo artículo con el título “¿Qué clase(s) de lucha es la lucha del ‘campo’?” (Página/12, 16 abril 2008) con el cual tengo algunos acuerdos pero también bastantes discrepancias. Quisiera tratar sólo una de éstas: su definición, a mi modo de ver muy generosa, del kirchnerismo como un gobierno “reformista-burgués”. Sin embargo, esta caracterización provocó pocos días después la crítica de José Pablo Feinmann quien dijo que sería infantil esperar que el gobierno de Cristina fuera “revolucionario socialista”. Y agregó, “hoy, un gobierno reformista burgués es mucho más de lo que la Sociedad Rural, todo el establishment y los Estados Unidos están dispuestos a aceptar en América latina. Al reformismo burgués le dicen populismo y, para ellos, es la peste”.

Es cierto que el reformismo burgués sigue siendo tan inaceptable hoy como en 1954, cuando el ensayo tímidamente reformista burgués de Jacobo Arbenz en Guatemala fue ahogado en un baño de sangre, y el Che conoció muy bien esa historia como para sacar las adecuadas lecciones del caso. Pero, ¿sobre qué base califican tanto Grüner como Feinmann al gobierno de los Kirchner como “reformista”? ¿Cuáles fueron las reformas que impulsaron y ejecutaron? Por supuesto, no es este el lugar para realizar un balance de lo actuado en el período abierto con la asunción de Néstor Kirchner el 25 de mayo del 2003. Digamos, eso sí, que el mayor acierto del período fue la política de derechos humanos, más allá de algunas inconsistencias (entre otras cosas, expresadas en la total incapacidad para proteger testigos como Julio Jorge López, desaparecido como en los tiempos de la dictadura) y que el otro logro de la gestión, menos importante que el anterior, se produjo en el campo de la política exterior, acompañando –no obstante sin mayor protagonismo– el embate de Chávez en contra del ALCA. No obstante, mismo en este terreno el panorama no dejó de tener llamativos contrastes porque simultáneamente Kirchner rechazaba reiteradas invitaciones para visitar Cuba, se mantenía al margen de la Cumbre de los No Alineados realizada en La Habana y viajaba a Nueva York, en 2006, para participar en la Asamblea General de la ONU rematando su viaje con una insólita visita a la Bolsa de Valores de Nueva York y declaraciones, a cuál más desafortunada, sobre el futuro capitalista de la Argentina. Para colmo, el año pasado cedió ante la presión de Washington e impulsó la aprobación, con fulminante rapidez, de una absurda legislación “antiterrorista” que en manos de cualquier otro gobierno puede ofrecer el marco legal necesario para la completa criminalización de la protesta social y la disidencia política.

Esos son los dos puntos fuertes del kirchnerismo, ayer y hoy. Admitido. Pero, ¿dónde están las reformas que excitan la generosidad de Grüner y la réplica de Feinmann? No las veo. Para los incrédulos los invito a comparar la gestión del kirchnerismo ya no con el reformismo socialdemócrata escandinavo sino con las del primer peronismo, el del período 1946-1950. En aquellos años se fortaleció al movimiento obrero, se aprobó una vasta legislación laboral sin parangón en la periferia capitalista (vacaciones pagas, aguinaldo, jubilaciones, estabilidad laboral, indemnizaciones por despidos, tribunales de trabajo, accidentes laborales, obras sociales, etcétera), se creó el IAPI, el Banco de Crédito Industrial, la flota mercante del Estado, Aerolíneas Argentinas, y se nacionalizaron el Banco Central, los depósitos bancarios, los ferrocarriles, los teléfonos, la electricidad y el gas. Durante su exposición en la Cámara de Diputados, en 1946, Perón pronunció, a propósito de la nacionalización del Banco Central, unas palabras que es oportuno recordar en los tiempos que corren en donde el pensamiento único no cesa de alabar las virtudes de la supuesta independencia de los bancos centrales. “¿Qué era el Banco Central? –se preguntaba Perón–. Un organismo al servicio absoluto de los intereses de la banca particular e internacional. Por eso, su nacionalización ha sido, sin lugar a dudas, la medida financiera más trascendental de estos últimos cincuenta años.” Aparte de eso, el Estado pasó a ocupar un lugar decisivo en la promoción de la industrialización y sus obras públicas –caminos, diques, escuelas, hospitales– cubrieron prácticamente toda la geografía nacional. Además se sancionó una nueva Constitución, en 1949, en la cual se establecía una serie de derechos sociales a tono con las conquistas que en ese terreno se estaban produciendo en el capitalismo europeo.

Un Estado inexistente

¿Y ahora? El Banco Central está en manos de un Chicago boy y la obra pública paralizada. El Estado, destruido por el menemismo, sigue postrado: no puede apagar un incendio de pastizales en una llanura porque carece sea del dinero, o de la idoneidad, para adquirir un avión hidrante canadiense que cuesta menos de veinte millones de dólares y que hubiera acabado con el fuego en un santiamén; no puede abastecer de monedas a la población; no puede regular ni supervisar el funcionamiento de las empresas privatizadas, y entonces los usuarios del ferrocarril periódicamente incendian estaciones y formaciones para hacer oír su protesta; no puede cobrarle impuestos a Aeropuertos 2000 y entonces se asocia en calidad de “socio bobo” y minoritario a la empresa en lugar de exigir el pago de lo adeudado; no puede garantizar que los caminos y rutas privatizadas estén en correcto estado de mantenimiento mientras decenas de viajeros mueren a diario en horribles (y evitables) accidentes; asiste de brazos cruzados a la desintegración de la red ferroviaria nacional y como única política propone un “tren bala”; no exige a las aerolíneas privatizadas que cumplan un diagrama de vuelos que sirva para integrar las principales ciudades del país, que los fines de semana se quedan aisladas; se muestra indiferente ante el saqueo de los recursos naturales, desde el petróleo y el gas hasta los minerales, y ante el gravísimo deterioro del medio ambiente causado por las explotaciones mineras; prosigue sumido en un estupor catatónico ante el calamitoso derrumbe de la educación y la salud públicas, sin que se le ocurra poner un centavo para remediar la situación, al paso que se ufana de los 50.000 millones de dólares atesorados –al igual que Harpagón, el protagonista de El avaro de Molière– mientras el pueblo pasa hambre, no puede educarse ni cuidar de su salud. Pese a disponer de una mayoría absoluta en ambas Cámaras del Congreso –que vota a libro cerrado cualquier proyecto que ordene la Casa Rosada–, Kirchner no envió una sola propuesta para reformar la estructura tributaria escandalosamente regresiva de la Argentina o para establecer una legislación que posibilitase un combate efectivo contra el desempleo, la exclusión social y la pobreza. Tampoco iniciativa alguna para recuperar el patrimonio nacional rematado durante el menemismo. Un gobierno que, por otra parte, a más de cinco años de inaugurado todavía no definió una política de distribución de ingresos, consolidación del mercado interno y desarrollo nacional. Es cierto que se disminuyó la proporción de pobres e indigentes, pero ésta aún se encuentra por muy encima de los valores existentes al inicio de la actual fase democrática de la Argentina, hace un cuarto de siglo. Con un agravante: que este gobierno dispuso de una coyuntura económica excepcional, como ningún otro en nuestra historia, lo que torna aún más imperdonable que una parte al menos de esa riqueza no hubiera llegado a satisfacer las demandas populares. Y pese a sus estentóreas denuncias en contra de la dictadura, dos piezas maestras de ese régimen: la Ley de Entidades Financieras y la Ley de Radiodifusión continúan en vigencia hasta el día de hoy. La renta financiera sigue estando libre de impuestos así como las ganancias resultantes de la venta de sociedades anónimas. Y el Gobierno sigue sin otorgarle el reconocimiento oficial a la CTA y convalidando, de ese modo, el control político de los sectores populares en manos de una burocracia cuyo desprestigio es absoluto. Esto explica, en gran medida, la indiferencia popular ante la ofensiva del mal llamado “campo”: el pueblo no salió a la calle a defender su gobierno porque no lo siente suyo. Y tiene razón. Sería bueno que el Gobierno dedicara algún tiempo a reflexionar sobre la génesis de esta alarmante pasividad popular.

La anterior es una lista incompleta y parcial, pero suficiente para demostrar que bajo ningún criterio mínimamente riguroso estamos en presencia de un gobierno reformista. Es un gobierno “democrático burgués” (con todas las salvedades que suscita esta engañosa expresión), pero donde el componente “burgués” gravita mucho más que el “democrático” y en donde el reformismo sólo existe en el discurso, no en los hechos. Es asombroso escuchar, como ha ocurrido reiteradamente en los últimos años, las invocaciones de los distintos ocupantes de la Casa Rosada exhortando a los argentinos a redistribuir el ingreso y a repartir de modo más equitativo la riqueza. En fechas recientes la Presidenta volvió a insistir sobre el tema, a propósito del paro agrario. Pero, si no lo hace el Gobierno, ¿quién lo puede hacer? ¿Qué esperan? Si por mí fuera emitiría un decreto de necesidad y urgencia desde mi cátedra de Teoría Política y Social de la UBA instituyendo una radical reforma del régimen impositivo y utilizaría ese dinero para mejorar los ingresos de todos quienes estén por debajo o un poco por encima de la línea de pobreza, pero, ¿quién me haría caso?, ¿qué juez atendería la demanda de los eventuales beneficiarios?, ¿cómo podría obligar a los contribuyentes más ricos y a las grandes empresas a pagar el nuevo impuesto? El Gobierno debería abstenerse de formular ese tipo de estériles exhortaciones.

El posibilismo es inaceptable

Creo que lo anterior demuestra con claridad que no hay “reformismo burgués”. ¡Ojalá lo hubiera! No porque el reformismo satisfaga mis esperanzas sino porque al menos nos posibilitaría avanzar unos pocos pasos en la construcción de una verdadera alternativa, es decir, una salida post capitalista a esta crisis sin fin en que se debate la Argentina, sea en el estancamiento tanto como en la prosperidad económica (que llega a unos pocos).

Por eso es que disiento de lo que plantea Grüner cuando dice que “si alguien nos chicanea con que terminamos optando por el ‘mal menor’ no quedará más remedio que recontrachicanearlo exigiéndole que nos muestre dónde queda, aquí y ahora, el ‘bien’ o su posible realización inmediata.” ¿Dónde queda el “bien”? Eso lo sabe Grüner tanto como yo: el “bien” es el socialismo. Pero mientras maduran las complejas condiciones para su construcción es posible la realización inmediata de algún “bien”, de algunas reformas que pongan fin a la escandalosa situación en que nos hallamos. ¿O me va a decir que hará falta una revolución socialista para aproximar la estructura tributaria de la Argentina a la que tienen países como Grecia y Portugal en la Unión Europea, para no hablar de la que existe en Escandinavia? ¿Será preciso asaltar el Palacio de Invierno para que las retenciones al agro –totalmente justificadas en la medida en que se discrimine entre los distintos estratos del patronato agrario– se coparticipen con las provincias y sean asignadas exclusivamente a combatir la pobreza y a reconstruir la infraestructura física del país y no al pago de la deuda? ¿Tendremos que subirnos a la Sierra Maestra para que el Estado regule cuidadosamente el desempeño de las privatizadas y avance en un programa de “desprivatización” para aquellas que se compruebe que han estafado al fisco y a los usuarios? ¿Habrá que esperar el cañonazo del Aurora para derogar la Ley de Entidades Financieras de Martínez de Hoz? En suma: no es un tema de chicanas o recontrachicanas, sino de exigirle al Gobierno que haga lo que debe hacer. Que tenga la osadía de ser un poquito reformista. Y si no hace lo que hay que hacer es porque no quiere, no porque no puede. Y si no quiere no veo la razón para que tengamos que apoyarlo en contra de un fantasmagórico “mal mayor”, espectro invariablemente agitado por quienes quieren que nada cambie en este país y que termina en el posibilismo y la resignación. Como creo que estas dos actitudes son inadmisibles, ética y políticamente, es que me opongo a entrar en el repetido juego de “nosotros” o el “mal mayor”, que desde hace décadas viene empujando a la Argentina hacia el abismo y hacia nuestra degradación como sociedad. Tiene razón Grüner cuando dice que “no estamos ante una batalla entre dos modelos de país; el modelo del Gobierno no es sustancialmente distinto al de la Sociedad Rural”. Corrijo: es un solo modelo, pero no es el de la Sociedad Rural, pobrecita, sino el de los grandes ausentes de este debate y que los compañeros del Mocase oportunamente trajeron al primer plano en su nota del viernes 25 en Página/12: es el modelo del gran capital transnacional, cuyas naves insignia en materia agraria son Monsanto, Dupont, Syngenta, Bayer, Nidera, Cargill, Bunge, Dreyfus, Dow y Basf. Y si este modelo prosperó fue porque desde Menem hasta nuestros días –aclaro, dada la susceptibilidad ambiente, que me parece un disparate decir como lo hace cierta izquierda trasnochada, que este gobierno es igual al de Menem– no hubo un solo gobierno, tampoco el de los Kirchner, que intentara cambiar el modelo agrario-exportador y poner fin a la sumisión de nuestro país a las transnacionales. Todos facilitaron cada vez más las cosas para que la Argentina se convierta en una especie de emirato sojero, y si hoy el Gobierno se queja de la rapacidad “del campo” sería bueno que se interrogue por qué no hizo nada para impedir que lleguemos a esta situación. Por lo tanto, lo de “reformista” es una concesión gratuita a un gobierno que, por lo menos hasta ahora, no ha hecho ningún esfuerzo serio para hacerse acreedor de ese calificativo.



FUENTES Y LINKS RELACIONADOS

Marzo 31, 2008

RETENCIONES A LAS EXPORTACIONES

Archivado en: 2008, AMERICA LATINA, BUENOS AIRES, SOCIOLOGIA/POLITICA, Sociedad — andercismo @ 15:26


Dentro del campo de las ciencias económicas y sociales existen distintas opiniones en cuanto a diversos temas que hasta se pueden tornar algo polémicos. Uno de los temas que mayor confrontación genera entre los expertos es el tema de las restricciones al comercio internacional y por ende el de políticas internas como la de las retenciones a las exportaciones.

Una de la corrientes mas importantes es la de los economistas liberales (liberalismo económico), que reclama la mínima interferencia del estado en la economía, la libertad económica conduciría a una sociedad más armoniosa e igualitaria y al aumento indefinido de la prosperidad, este orden espontáneo sería generado por la “mano invisible” que conduce a los individuos que sigan su egoísmo particular. Para este grupo Todos los impuestos y restricciones que se den al comercio exterior (restricciones e impuestos aduaneros, limites a las exportaciones e importaciones) distorsionan por igual las señales de mercado y por lo tanto traban el libre comercio alejando a la economía del óptimo.

Por otro lado están los liberales mas heterodoxos, aquellos mas próximos a John M. Keynes, defensores de la intervención del Estado en la economía y la necesidad de humanizar el medio socio económico. Coinciden en que el sistema de precios cumple la función de señalizador para la toma de decisiones de empresas y consumidores, además, de que lleva a que lo que las empresas quieren vender coincida con lo que los consumidores quieren comprar. En estos hechos ortodoxos y heterodoxos coinciden y es lo que llevó a Adam Smith a afirmar que los agentes económicos buscando su interés particular son llevados por una “mano invisible” a promover el bienestar social. Sin embargo muchos economistas mas heterodoxos coinciden también en que el sistema o economía de mercado no está exento de dificultades. Así por ejemplo, la distribución de la renta es muy desigual, se generan en ocasiones injusticias económicas, abusos de poder… en general existen algunas deficiencias o anomalías también conocidas como “fallos de mercado” y estas requieren la intervención del Estado en la economía.

Fundamentalmente el Estado interviene:

a) Estableciendo leyes y normas. El Estado determina las reglas básicas de la actividad económica: establece la propiedad privada, la forma lícita de utilización de esa propiedad privada, la forma de transferencia de esos derechos de propiedad, limita el ejercicio de determinadas profesiones exclusivamente a los inscritos en colegios profesionales, etc. Aunque en algunas áreas y hasta ciertos límites la regulación es difícilmente criticable, en otras situaciones los resultados no son los esperados, por lo que conviene deshacer la regulación.

b) Comprando y vendiendo servicios. El Estado compra y produce muchos bienes y servicios: defensa nacional, educación, carreteras, parques, hospitales, actuaciones musicales, etc. Algunos bienes los ofrece sin cobrar nada directamente (defensa nacional), otros son pagados directamente por el usuario (transporte público), pagos que pueden suponer el total o una parte del coste del servicio.

c) Realizando transferencias y estableciendo impuestos. Las transferencias son los pagos que realiza el Estado sin recibir a cambio ninguna contraprestación (prestaciones sociales, seguro por desempleo, etc.)

Así los impuestos son los recursos que obtiene el Estado de los particulares y las empresas. Aunque aparentemente el objetivo principal de los impuestos sería financiar el gasto público, realmente también se utilizan con otros fines, como desalentar la producción de algunos bienes o modificar la distribución de la renta.

RETENCIONES A LAS EXPORTACIONES EN ARGENTINA

Las Retenciones a las exportaciones son un impuesto que aplican algunos países de manera transitoria para atenuar el traslado a los precios del mercado interno de una fuerte suba en la plaza internacional, como ocurrió con el petróleo y los alimentos. En ausencia de ese recurso fiscal, y manteniendo el tipo de cambio del peso con cualquier divisa, todo aumento de la cotización de los bienes que la Argentina exporta, se trasladaría directamente a los valores de lista para el consumidor local, en la proporción del aumento en dólares del producto por el tipo de cambio del día. Para evitar ese efecto sobre la canasta de consumo de las familias, el Estado, a través del Ministerio de Economía, apela a las retenciones, para que sólo se traslade parte de ese salto.

Del lado oficial, se justifica la medida con ese efecto “antiinflacionario”, porque evita la suba de los precios internos por un factor externo no vinculado directamente con el alza de los costos de producción, y en consecuencia ejerce un efecto redistributivo sobre el resto de la población, porque termina pagando menos lo que en el mundo cuesta más.

Asimismo, se argumenta que con parte de esos recursos extraordinarios el Estado puede subsidiar el gasoil, es decir transferir parte de esa recaudación por retenciones sobre las exportaciones a las petroleras, para que puedan vender ese combustible tan preciado para la producción agropecuaria en general y el transporte de mercaderías y de pasajeros en particular a un valor menor al que rige en la plaza internacional.

Pero no sólo eso, también se destaca que con parte de esos recursos el Estado nacional logra niveles de ahorros que posibilita que no tenga que acudir al mercado financiero local para financiar parte de sus gastos, en particular los vinculados con los intereses de la deuda pública, y de ese modo permite que las familias y empresas tengan un acceso más fluido y a menor costo al mercado de crédito local, que en el pasado.

También, menciona que otra parte de los fondos generados por el comercio exterior son derramados por todo el país bajo la forma de obra pública, sea caminos, centrales energéticas y asistencia a productores afectados por condiciones climáticas adversas.

Bajo esas consideraciones, no son pocos los economistas que consideran que las retenciones sobre las exportaciones son un instrumento de política económica aceptado para uso transitorio, pero no como herramienta de largo plazo, más aún cuando se trata de un recurso que no es coparticipado con las provincias, como ocurre con el IVA o Ganancias.

Por eso en la mayoría de los países, se opta por atenuar el efecto de la suba de los precios internacionales de los productos que consume y que exporta o importa, a través de la apreciación de la moneda, como es el caso de Brasil, China, Chile, e incluso Europa.

Es decir baja la cotización de cambio de su moneda con respecto al resto de las divisas, de manera que lo que debe pagar por mayor precio internacional lo atenúa con la baja del tipo de cambio. En el caso argentino, el equivalente a una retención del 40% sobre el valor de la soja sería una baja del tipo de cambio de los $3,17 actuales a $1,90. Pero eso no se hace, por el compromiso de mantener una paridad alta para favorecer la competitividad del sector industrial, lo cual también favorece al agro.

Daniel Herrera | Valor Local nos aclara un poco el panorama para comenzar a entender el actual conflicto y la lucha por el modelo de distribución de la riqueza:


El sector agropecuario desde la salida de la convertibilidad se ha visto beneficiado por la devolución y la pesificación asimétrica del sistema financiero, como así también por la política de tipo de cambio alto mantenida por el gobierno lo que sumado al incremento de los precios internaciones de sus productos exportables, produjo en el sector agropecuario un aumento sin precedentes de su riqueza que hasta me atrevo a decir resulta ofensiva si la medimos con relación a otros sectores de la economía. El sector agro exportador ha obtenido ganancias tanto de capital como de rentas, la primera con motivo de la devaluación que produjo un incremento en el valor de los campos, de la tierra, como mínimo se ha triplicado y en relación directa con la renta que producen al elevarse sus ingresos por las mercancías exportables que aumentaron sus ganancias a raíz del tipo de cambio alto que les devolvió competitividad internacional.

Con este panorama económico es más fácil apreciar el actual contexto. Entre 2003 y 2005 la tasa de crecimiento de bienes y servicios acumulado fue de un 30%. Los estudiosos de la historia de la economía argentina contemporánea encuentran pocos antecedentes de un crecimiento acumulado de esta magnitud, que sólo puede compararse con el de los primeros años del siglo XX o el de principios de la década del sesenta. Entre el 2005 y el 2007 este crecimiento ha sido sostenido.

En el análisis de cualquier hecho o fenómeno social es necesario dejar bien en claro cuales son las causas y los efectos que derivan de estos. Así como también cual es el contexto nacional e internacional en que se desarrollan. En los últimos años, el crecimiento de la economía argentina y el aumento global de sus actividades ha estado impulsada en gran medida por el aumento del consumo interno (debido a la disminución de la tasa de desempleo, mejoras en las políticas jubilatorias y una leve recuperación del salario real), la inversión (que en términos generales creció 130% en tres años) y el impulso especial de algunas ramas de la actividad económica como la de la construcción (incentivada por la inversión pública y privada). Pero también ha crecido gracias a actividades tradicionales que han adquirido una expansión nunca antes vista durante los últimos años como el turismo y sobre todo las exportaciones de productos agrícolas primarios. La actividad del sector agro exportador constituye la piedra fundamental del crecimiento económico argentino. El sector exportador esta sostenido principalmente por la exportación de aceite y derivados de la soja, el petróleo y sus derivados y la industria automotriz, seguidos por el turismo y la tradicional exportación de carne.

El economista Jorge Carrera (Profesor de Finanzas Internacionales-Universidad Nacional de La Plata y Director revista Informe Iefe) en una nota publicada en Página12 nos explica porque las retenciones no distorsionan sino que corrigen un sistema económico tan desigual como el argentino.

“En economías muy desbalanceadas como la argentina, un dólar alto que haga competitiva internacionalmente la industria genera que otros sectores obtengan rentas extraordinarias derivadas de recursos naturales. Por esta razón, un dólar competitivo debe ir acompañado de retenciones a las exportaciones que permitan extraer el excedente económico extraordinario del sector agropecuario o petrolero, que ya eran rentables con un tipo de cambio bajo, y ayuden a controlar la suba de precios internos de estos productos. Las retenciones a las exportaciones han servido, además, para corregir dos tipos de problemas estructurales. Por un lado, el crónico déficit fiscal y, por el otro, los efectos secundarios negativos de un tipo de cambio real alto generado a partir de la explosión de la convertibilidad.”

Conclusiones:

El administrador de este blog, haciendo el enorme esfuerzo para alejarse de ideología trata de demostrar de manera científica recurriendo a la economía como ciencia para explicar porque las retenciones no son necesarias sino mas bien imprescindibles para el actual crecimiento económico. También es necesario aclarar con respecto al actual contexto social que vive la Argentina hoy en día, que se debe aceptar que las medidas últimamente tomadas por parte del gobierno argentino afectan y son dañinas para el mantenimiento de pequeños y medianos productores, a cambio de ello es positivo apreciar que la actual administración Kirchner esta dispuesta a subsidiar a estos a favor de mantener sus ganancias e incentivar el crecimiento de su sector.

Por estas razones el actual modelo económico y dada la realidad que se presenta hoy en día, depende de las retenciones a las exportaciones que permitan extraer el excedente económico extraordinario del sector agropecuario, para de esta forma ayudar a controlar la suba de precios internos de aquellos mismos productos. En conclusión, las retenciones cumplen un rol fundamental cerrando el déficit fiscal y amortiguando los efectos distributivos de un dólar alto. Si el gasto del Estado es aún insuficiente, para evitar déficit es claro que se lo debe financiar cobrando impuestos y no en forma irresponsable vía emisión de bonos o endeudamiento como en los 90´. Alguien debe pagar los impuestos – a eso se le llama responsabilidad social – y parece justo que en esta etapa paguen proporcionalmente más los sectores exportadores más rentables a los efectos de redistribuir parte de las ganancias extraordinarias producidas a partir de la devaluación y visto los beneficios que han obtenido del mismo gobierno que hoy les incrementa la contribución.

Los piquetes y cacerolazos llevados a cabo en distintos puntos del país no son muestra de una crisis, ni social, ni económica, no son señal de altos índices de pobreza o desocupación, sino mas bien, que son señal de las enormes ganancias – que gracias a las políticas llevadas a cabo por este gobierno – de que gozan hoy en día sectores como la Sociedad Rural Argentina, señal de como manipulan y mezclan sus intereses de clase con sectores totalmente distintos como la Federación agraria (pequeño y mediano productor) y la clase media y alta argentina. Queda claro que los que llevan a cabo los piquetes y cacerolazos no solo apoyaron en su momento el terrorismo de estado sino que tienen actitudes que atentan contra la institucionalidad democrática que tanto le ha costado recuperar a este país. No son personas desempleadas, no son personas con un sueldo en negro o por debajo del mínimo establecido por ley, no son pobres, son personas que tienen un alto nivel de rentabilidad y cuyo reclamo esta basado en llevarse un pedazo más grande de esa torta conocida como riqueza.

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